Project Description

El “Klo III” abrió sus puertas en Berlín el 25 de diciembre de 1971. Los otros dos
que estaban en la Hauptstrasse y la Nestorstrasse hace mucho que cerraron.
Sólo el tercero sigue abierto y se ha convertido en una de las principales
atracciones turísticasde la ciudad, más importante si cabe que el
palacio de Charlottenburgo y la isla de los museos.
Porque gracias a su apariencia a medio camino entre un tren fantasma y
una cacharrería es muy visitado
no sólo por turistas sino por muchísimos berlineses que se han convertido
en parroquianos del lugar en estos 41 años de existencia.
Las sorpresas empiezan en la entrada con los saltos de agua y un aire caliente
proveniente del suelo que les
levanta la falda a las chicas. En los terrarios hay toda clase de bichos repugnantes,
como una tarántula,
una iguana y una boa constrictor, que provocan ataques de gritos.
Para colmo de males un exhibicionista de mentira se abre el abrigo y
muestra su aparato erecto. Y dentro hay más de lo mismo.
Las mesas pasan por lo alto, los banquillos del bar se caen al suelo y
muñecas le pegan martillazos en la cabeza a la gente desde arriba.

Estalactitas caen desde el techo, las luces recorren el local y por los altavoces
se puede oír como alguien hechas las asaduras.
Aunque parezca increíble muchas ideas de estas sorprendentes ideas se le
ocurren al dueño cuando está sentado en el váter.
„Antes teníamos un altillo en el baño donde guardábamos de todo“.

Se puede “tirar de la cadena” de 19 a ? y los fines de semana hasta las ?.
Sólo cerramos dos veces al año en nochebuena y nochevieja.